Masonería  SXXI. ¿Por qué iniciarse en una logia femenina?

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La masonería es una institución antigua con señas de identidad atemporales válidas y necesarias en el mundo actual. Somos conscientes del contexto histórico y social en el que trabajamos. Una sociedad muchas veces alejada del dolor ajeno con herencias deplorables de antaño que nos impiden el avance y el progreso social.Conocemos los grandes desafíos de este siglo, uno de ellos poner el conocimiento al servicio de una sociedad más justa e igualitaria en vez de que sea utilizado como carta de presentación ante los demás.

La masonería cobra sentido pleno en este marco y es de renovada modernidad. Ser iniciada en el SXXI invita a llevar sus valores a la vida profana para provocar pequeños cambios que sumados a otros pueden provocar otros más importantes. 
Las mujeres de nuestra logia somos conocedoras y conscientes del papel secundario que hemos tenido en la historia. De que sus aportaciones no han recibido el necesario reconocimiento y se han silenciado de manera sistemática. De que para llegar aquí estamos en deuda con muchas mujeres que han luchado a lo largo de la historia. Pero aún persiste la necesidad de ocupar puestos de relevancia y responsabilidad en un proceso de claro empoderamiento.
En la masonería también se ha proyectado esta marginación a lo largo de todos sus momentos, tanto en la masonería operativa como en la especulativa de sus primeros años, incluidas las logias de adopción. Aún hoy en día hay Obediencias que no reconocen a las mujeres el derecho a pertenecer, un hecho que socava los principios de la francmasonería. Esa conciencia de la situación de desventaja pero también de nuestra valía, lejos de frustrarnos forma parte de nuestro bagaje y ha orientado en parte nuestra concepción del mundo, más reivindicativa y participativa.
Por eso las mujeres masonas de nuestra logia quieren contribuir a la construcción de un mundo mejor adoptando nuevas actitudes ante la vida, tenemos deseos y esperanzas de cambio y superación y estamos dispuestas sin temer los esfuerzos y sacrificios.
La masonería trabaja con amor, buena voluntad, está orientada al bien común la solidaridad que en nuestro caso también es sororidad, y tolerancia.
Para nosotras es un orgullo y una responsabilidad pero también un desafío porque ser librepensadora consciente de sí misma y en la sociedad que vivimos no es tan fácil. Para nosotras es tan importante el simbolismo de la construcción como el bagaje de ser mujeres y nuestra evolución personal se apoya en ambas cosas.

El simbolismo de la construcción es accesible a todas, independientemente de nuestra formación y nuestras experiencias vitales. A través del método masónico aprendemos de aquello que nos une pero también de lo que nos diferencia. Aprendemos a escuchar y el respeto desde el reconocimiento de la otra, eso también es una manera de dar amor. 
Creemos que la cooperación es la forma más exitosa de alcanzar el progreso común. La cooperación entre mujeres tiene un significado especial sobre todo cuando se apoya en la generosidad, mente abierta, la flexibilidad en actitudes y decisiones. 
En la masonería tenemos la oportunidad de experimentar en el día a día esas cosas que quedarían como palabras vacías si no se vivieran. Y en una logia de mujeres, como espacio propio, eso se puede hacer. Entre homólogas, en la afinidad, en la comprensión de nuestras vicisitudes, en la vivencia igual de las pérdidas, las alegrías… En una logia de mujeres se puede evitar la proyección de desigualdades que se dan a nivel social y las diferencias psicológicas entre hombres y mujeres en la realización del trabajo interior no son un obstáculo. Además tenemos un “saber hacer” común y diferenciado respecto a los hombres
La masonería puede ser por tanto un camino de perfeccionamiento que ha de ser revertido en la sociedad, una herramienta para toda la humanidad. 
El compromiso dentro de la logia es trabajar por el bien de la logia que somos todas. Implica hacer los esfuerzos necesarios para que todo funcione de manera adecuada aunque no sea lo que una quiera para sí porque el interés del grupo está por encima del particular. El compromiso es siempre primero con una misma, libre y responsable ya que la masonería es, ante todo un camino iniciático que reconduce la mirada hacia dentro de sí, a conocerse a una misma. Desde ese reencuentro y ese reconocerse es como personas y mujeres vamos cambiando la perspectiva de lo que está fuera, los demás, la política, el trabajo, la familia. Resalta nuestro potencial de trabajar la empatía. Ese cambio sutil es el compromiso inherente a toda masona. Pero el compromiso ha de estar anclado en firmes convicciones
Ser iniciada en el SXXI supone hacerlo en otra etapa de la historia, la que nos ha tocado vivir. La naturaleza femenina es una herramienta que no es mejor ni peor sino distinta y nos permite ver y percibir el entorno de otro modo a como lo haría si fuésemos hombres. Potenciando esa naturaleza podemos mejorar como personas y mejorar nuestro entorno.
La masonería femenina puede ser por tanto un buen camino para la transformación y la logia un excelente lugar de encuentro y de trabajo para las mujeres. 
Hay muchas mujeres hoy en día con inquietudes, quizá deseosas de incorporarse a un proyecto así pero no lo conocen. La masonería femenina es invisible para muchas mujeres del mismo modo que ellas lo son en muchos ámbitos de la sociedad.  
Decimos que la masonería es discreta y no secreta pero ese argumento muchas veces alimenta la invisibilidad. 

Si la masonería femenina, las logias, las asociaciones profanas que las sostienen no son accesibles para las mujeres nunca podrán acceder a ella ni conocerla. En el SXXI la cuestión de la accesibilidad y la visibilidad no es banal. 

No vivimos en un mundo igualitario, persiste un sistema patriarcal causa de desigualdades y también culpable en parte de esa invisibilidad. Por eso se hacen necesarios actuaciones de exteriorización que permitan a las mujeres conocer y elegir si así lo desean el proyecto que nosotras elegimos un día. 
Este trabajo, elaborado entre todas las que pertenecemos a esta Logia Femenina, es una muestra de ello, de que no somos invisibles y que queremos compartir con toda aquella mujer que quiera leernos y conocer algo más de esta Organización denostada durante tantos años por la dictadura en nuestro país, por el patriarcado y por el miedo a la libertad de conciencia individual, que es lo que nos hace ser mujeres libres y de buenas costumbres.
  

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Las Sinsombrero

  

Con el término Generación del 27 se conoce al que seguramente es el grupo de literatos y artistas más influyentes y conocidos de la cultura española. Su legado es ampliamente conocido siempre y cuando hablemos de ELLOS. ¿Pero qué sucede con ELLAS? ¿Es que acaso no había mujeres?

Nada más lejos de la realidad. Dentro del Grupo del 27 existieron, crearon y triunfaron una generación de mujeres pintoras, poetas, novelistas, ilustradoras, escultoras y pensadoras, de inmenso talento que no sólo gozaron en su tiempo de éxito nacional e internacional, sino que a través de su arte y activismo desafiaron y cambiaron las normas sociales y culturales de la España de los años 20 y 30.
ERNESTINA DE CHAMPOURCÍN (Vitoria 1905 – Madrid 1999)

Poeta española.

 Hija de una familia católica y tradicional de origen francés y uruguayo. Desde niña tuvo una clara vocación literaria “poeta (sic), sólo poeta”. Residente en Madrid desde joven, con veintiún años publicó su primer poemario, con una línea intimista que nunca abandonaría durante su larga carrera como poetisa. Cuando se inició la Guerra Civil empezó a trabajar como enfermera, hecho que le causó un gran impacto y que influyó en toda su obra posterior. Finalmente se exilió con su marido Juan José Domenchina a Toulouse, París y México. No regresó a España hasta el año 1973. Pasados los noventa años todavía seguía publicando, pero siempre entre “la vagancia y la vaguedad” y lejos del tumulto literario. En 1992 fue candidata al premio Príncipe de Asturias.

 “No quiero saber nada…

Ni de esa luz incierta

que retrocede vaga

ni de esa nube limpia

con perfiles de cuento.

Tampoco del magnolio

que quizá aún perfume

con su nieve insitente…

No saber, no soñar,

pero inventarlo todo”
MARÍA TERESA LEÓN (Logroño 1903 – Madrid 1988)

Escritora española.

 María Teresa León fue uno de los ejemplos más interesantes de la participación intelectual y comprometida de la mujer durante los años de la República y, posteriormente, representó una de las voces más vivas y activas de la creación y del testimonio español en el exilio.

Primera española en conseguir un doctorado en Filosofía y Letras, María Teresa estudió en la Institución Libre de Enseñanza, fundada por un grupo de catedráticos separados de la Universidad para defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral.

Colaboró bajo seudónimo en un diario burgalés y en 1929 publicó su primera novela. Junto a Rafael Alberti, del que también era compañera sentimental, llevó a cabo numerosas iniciativas de orden cultural, como la revista “Octubre”.

Con más de veinte libros publicados, también fue muy activa en el teatro, como actriz, autora, directora de escena y ensayista. Durante la Guerra Civil fue secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas, fundadora de la revista “El Mono Azul” y una destacada veladora para la salvación de las obras del Museo del Prado de Madrid.

“Somos lo que nos han hecho, lentamente al correr los años.

Cuando estamos definitivamente seguros de ser nosotros, nos morimos.

¡Qué lección de humildad!”
CONCHA MÉNDEZ  (Madrid 1898 – México 1986)

Poeta y editora española.

 Concha Méndez formó, junto a Maruja Mallo y Margarita Manso, el grupo de mujeres más afín, intelectual y anímicamente, a los hombres de la Generación del 27, siendo amigas y compañeras de viajes de todos ellos y socialmente muy adelantadas a su época.

Además de su carrera como poetisa y autora teatral, mantuvo una intensa actividad editorial, fundando en Madrid, junto a su marido el también poeta Manuel Altolaguirre, la imprenta “La Verónica”, donde editaron la revista Héroe, que contó con la colaboración de muchos de los nombres de la época. A ambos, como editores, se les reconoce la labor principal de divulgación de la obra más representativa de dicho grupo. El exilio les llevó a París, a La Habana y finalmente a México, donde volvieron a abrir una imprenta desde donde editaron textos de sus colegas españoles en el exilio.

En 1944 publicó Sombras y sueños, para algunos su mejor libro, tras el cual permaneció en silencio hasta 1976, año en el que publicó su último poemario, Vida o río.

En 1991, su nieta publicó unas memorias basadas en las cintas que grabó Concha Méndez relatando su vida.

“Quisiera tener varias sonrisas de recambio

y un vasto repertorio de modos de expresarme.

O bien con la palabra, o bien con la manera,

buscar el hábil gesto que pudiera escudarme”
MARUJA MALLO (Lugo 1902 – Madrid 1995)

Pintora española.

 Con veinte años se trasladó a Madrid para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde se relacionó con artistas, escritores y cineastas como Salvador Dalí, Federico García Lorca, Luis Buñuel, Concha Méndez, Margarita Manso o María Zambrano, de la que era gran amiga. Es justamente Maruja, junto con su íntima amiga Margarita Manso, quienes idean la performance de ir por la Puerta del Sol de Madrid sin sombrero. Esto provocó el insulto y hasta la agresión de numerosos viandantes, que las tildaron poco menos que de prostitutas. De aquí nace el concepto “sinsombrerismo” que queremos que defina esta generación femenina.

Su pintura siempre tuvo una influencia claramente surrealista, teniendo la oportunidad de relacionarse con otros maestros de la época, como Magritte, Ernst, Miró o De Chirico en sus viajes a París.

Comprometida con la República, al estallar la guerra civil viajó a Portugal y luego a América, pasando grandes temporadas en Buenos Aires y Nueva York, donde se instaló y recibió un rápido reconocimiento. Dijo de ella Andy Warhol que sus retratos eran un claro precedente del Pop Art norteamericano. Regresó del exilio en 1965 y se instaló en Madrid, donde siguió pintando hasta su muerte en 1995, sin que su tierra natal la prestigiara públicamente. Mallo nunca encajó bien en el mediocre mundo cultural de la época, motivo por lo que ni ella ni su obra fueron reconocidas en su época. Vitalista hasta sus últimos días, algunos protagonistas de la Movida madrileña de los ochenta todavía la recuerdan asistiendo a actos de la época. Poco conocida, y de aspecto siempre extravagante, mucha gente la veía tan sólo como una vieja excéntrica. Solo posteriormente, ya fallecida, consiguió el reconocimiento institucional y artístico. 

 “En caso de llevar sombrero, llevaría un globo atadito a la muñeca con el sombrero puesto, y así cuando me encontrara con alguien conocido, le quitaría el globo al sombrero para saludar”

 

 MARÍA ZAMBRANO  (Vélez-Málaga 1904 – Madrid 1991)

Filósofa española.

 Esta filósofa malagueña es quizás la figura femenina más destacada de la intelectualidad española. Recibió su formación universitaria en la década de los años veinte de mano de maestros como Ortega y Gasset, Xavier Zubiri o García Morente. Amiga de Maruja Mallo, Concha Méndez y Rosa Chacel, ya en los años 30 empezó a ser reconocida en el campo intelectual. Convencida republicana, llegó con su marido de Chile justo el día que Bilbao caía a manos de las tropas nacionales. A la pregunta de un periodista de por qué volvían si la guerra estaba perdida, respondió “Por eso”. Terminada la contienda se exilió y vivió en una larga sucesión de países y diferentes universidades: París, La Habana, Puerto Rico, México…, donde siguió con su actividad cultural como filósofa, ensayista y profesora. En 1984 se instaló definitivamente en Madrid, donde murió.

María fue de las pocas mujeres plenamente reconocidas por la intelectualidad española después de la dictadura, recibiendo los premios Príncipe de Asturias (en 1981) y Cervantes (en 1989), además de otras numerosas distinciones de instituciones nacionales y extranjeras.

 ‘En la poesía encontramos directamente al hombre concreto, individual. En la filosofía al hombre en su historia universal.’  

 

 ROSA CHACEL (Valladolid 1898 – Madrid 1994)

Novelista española.

 Su primera vocación fue la escultura, matriculándose en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. Abandonó esta primera vocación para convertirse en la principal novelista de esa generación, además de ensayista y articulista. Fue asidua de las tertulias dónde entabló amistad con Ortega y Gaset que le publicaría varios artículos en la revista de Occidente. El compromiso con la República la llevó al exilio primero en Suiza y luego en Brasil. A pesar de sus múltiples publicaciones en los años veinte y treinta, el exilio, le conllevó grandes dificultades económicas que le impidió proseguir su carrera literaria con total dedicación. Ya con sesenta años, obtuvo becas de fundaciones para terminar algunas de sus novelas, una de estas becas le permitió instalarse en Madrid y terminar una de sus obras más populares, Barrio de Maravillas. Rosa Chacel es sin duda una de las autoras más importantes de la cultura literaria Española. 

 “La realidad era yo en mi pequen?ez, sin ma?s arma que mi inteligencia, sin ma?s capital que mi voluntad y mi perspicacia, mi capacidad de juicio para buscar mi propio destino” 

 

 JOSEFINA DE LA TORRE (Las Palmas de Gran Canaria 1907 – Madrid 2002)

Escritora, poeta y actriz española.

 Josefina de la Torre fue más conocida como actriz y concertista que como poetisa. Sin embargo, para algunos, figura entre las cinco poetisas más destacadas de su generación, y fue la segunda mujer a la que Gerardo Diego incluyó en su Antología Poética de 1934.

En 1927 publicó su primer poemario, Versos y estampas. Ese mismo año fundó, junto a su hermano Claudio de la Torre, miembro reconocido de la Generación del 27, su primera compañía de teatro. Durante el franquismo permaneció en España, pero sólo publicó otro libro de poemas y algunas novelas comerciales bajo el seudónimo de Laura de Cominges, con el que jugaba a ser falsamente una descendiente de la nobleza francesa.

Su labor como actriz fue también muy relevante. Destacó en el teatro de posguerra, llegando a primera actriz en el María Guerrero. Formó compañía propia y participó en la de otros grandes nombres de la escena de entonces. Hizo trabajos en el cine junto a su hermano y otros grandes nombres de la época, como Neville. Su último trabajo conocido fue en la conocida serie de Televisión Española Anillos de oro (1983).

 “¡Ah, Destino enemigo,

rival indefendible,

adversario tenaz!

Te quisiera de frente,

cara a cara,

mis puños en tu pecho

de atleta presuntuoso y golpearte

con mi eterna pregunta:

¿por qué?” 

 

 MARGA GIL ROËSSET (Madrid 1908 – Madrid 1932)

Escultora e ilustradora española.

 Marga Gil Roësset nació en Madrid, hija de una familia bohemia y acomodada, creció bajo la influencia de una madre culta y refinada que motivaba a sus 4 hijos a experimentar con las artes. Fue una joven de extraordinario talento para la plástica y la poesía, una niña prodigio que a los 24 años ya empezaba a ser conocida como escultora e ilustradora, nacional e internacionalmente. Su explosión como artista se desbordó cuando conoció al matrimonio formado por Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, que la presentaron al mundo intelectual y con el que mantuvo una estrecha relación creativa y personal. Pero en julio de 1932, previa destrucción de casi toda su maravillosa obra artística, decidió quitarse la vida. Sus últimos meses de vida fueron los más productivos creativamente. Su hermana Consuelo pudo salvar algunas de sus obras, entre ellas un diario personal que escribió una semana antes de quitarse la vida, y que resultó ser su mejor poemario. Los motivos de su suicidio permanecieron ocultos (al igual que su talento como artista) durante décadas, hasta bien entrados los años ochenta. Actualmente sigue siendo una artista olvidada. 

 “Y es que… Ya no quiero vivir sin ti… no… ya no puedo vivir sin ti… tú, como sí puedes vivir sin mí… debes vivir sin mí… Si tú no pudieras vivir sin mí, no sobraría, pero como sobro, lo mejor es irme…Y como sin ti… es que ni quiero, ni me importa nada… lo mejor es morirme…”
http://www.lassinsombrero.com

FEMINICIDIO EN AMÉRICA LATINA

Nazaret Castro
En la mayoría de los países no existen estadísticas sobre violencia machista, así que es difícil saber la evolución de este drama social. Lo que sí han dejado claro las investigaciones de organizaciones sociales es que las cifras son abrumadoras: una mujer asesinada cada 31 horas en Argentina, 15 cada día en Brasil, 2.000 al año en México. Como también son terribles la brutalidad de muchos casos: golpeada hasta la muerte, acuchillada, degollada, troceada, torturada o violada; y el hecho de que las parejas, ex parejas y familiares de las víctimas sean los culpables en la mayoría de los casos. Las latinoamericanas han impuesto el término “feminicidio” para subrayar que se mata a las mujeres sólo por el hecho de serlo; son crímenes en que hombres las matan simplemente porque se creen superiores y con el derecho de decidir sobre sus vidas. Ofrecemos aquí una panorámica de la situación del feminicidio en algunos países de América Latina y las medidas que los Estados están tomando para erradicarla.
Argentina
Al grito de #NiUnaMenos, la consiga que se viralizó en las redes sociales, cientos de miles de personas se movilizaron el 3 de junio pasado en ciudades de todo el país -y de los vecinos, como Chile y Uruguay- para exigir el fin de la violencia machista. La convocatoria se fraguó tras la muerte de Chiara, una adolescente embarazada que apareció enterrada en el patio de la casa de su novio. Las mujeres argentinas han dicho basta. Un grupo de periodistas convocó la marcha y realizó un listado de víctimas de la violencia machista: en 48 horas documentaron 600 muertes, muchas de ellas olvidadas por el Estado, sobre todo en el caso de prostitutas y transexuales.
Su principal reclamo es que el Estado cumpla su parte: que investigue, documente, sancione, encarcele; las leyes, denuncian los colectivos feministas, existen, pero no se cumplen o no lo hacen con la prontitud y diligencia que se requiere: 300 mujeres al año mueren en Argntina por violencia machista. El documento leído en la marcha Ni Una Menos incluyó la implementación del Plan Nacional de Acción para la Prevención Asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres que está en la Ley 26.485 de protección integral a las mujeres víctimas de violencia.”Pedimos que se cumpla integralmente, que haya monitoreo y presupuesto para todo lo que se hace”, expresaron las manifestantes.
Ante todo, los grupos feministas que convocaron Ni Una Menos saben que, como señala la periodista y activista Claudia Acuña, “lo importante comienza el día siguiente a la marcha”, y supone reflexionar sobre los modos en que se reproduce la violencia patriarcal en todas las esferas de la vida. Como expresó la diputada porteña Gabriela Alegre, el hecho de que las leyes no hayan puesto coto a la violencia machista prueba que “no alcanza con la legislación ni con penalizar, sino que hay que afrontar un cambio cultural y apuntar a la educación”.
Brasil
El pasado marzo, la mandataria, Dilma Rousseff, firmó un proyecto de ley que tipifica el feminicidio y que, entre otras cosas, impedirá que los hombres declarados culpables de un asesinato machista puedan ser liberados a través del pago de una fianza. Pese a los avances legales, la situación para las mujeres en Brasil sigue siendo crítica: 15 mujeres mueren cada día sólo por ser mujeres, según expresó la propia presidenta. Rousseff subrayó además que la violencia machista atraviesa todas las clases sociales.
En 2006, se sancionó la Ley Maria da Penha, que aumentaba el rigor de las penas por agresiones machistas en el ambiente doméstico o familiar. El nombre de la ley homenajeó a Maria da Penha Maia Fernandes, convertida en emblema de la lucha contra la violencia machista después de que su marido intentara asesinarla en dos ocasiones; uno de esos intentos la dejó en silla de ruedas. Él fue condenado a ocho años de cárcel, pero terminó cumpliendo apenas dos. Fue en aquel momento que los legisladores se decidieron a sancionar una ley histórica, pues creaba un marco jurídico para la prevención y punición de la violencia machista. Ese marco jurídico ha avanzado con la tipificación del feminicidio.
Los colectivos de mujeres saben, sin embargo, que la batalla contra la violencia patriarcal debe darse en lugares variopintos y cotidianos: por ejemplo, en los últimos meses han ganado visibilidad los diversos tipos de abuso y acoso sexual al que las mujeres se ven sometidas en el transporte público. Una encuesta elaborada por la ONG Action Aid en cuatro estados del país reveló que el 44% de las mujeres afirman haber sufrido acoso sexual en el metro o el autobús.
Colombia
El 2 de junio pasado, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que tipifica el delito de feminicidio y lo castiga con entre 20 y 50 años de cárcel, sin derecho a rebajas; además, se añade el agravante de violencia de género en delitos de agresiones. La ley se llamó Rosa Elvira Cely en homenaje a la mujer que murió en 2012 tras haber sido violada y torturada. El proyecto prevé adoptar estrategias de prevención y sensibilización social. Además, los diputados instaron al Ministerio de Justicia a elaborar estadísticas unificadas sobre violencia machista.
Según las cifras del Instituto de Medicina Legal, apenas en los dos primeros meses de 2015 murieron asesinadas 126 mujeres; la mayor parte de ellas tenían entre 20 y 24 años. Colombia no cuenta con el dato de cuántas de ellas fueron asesinadas a manos de sus parejas, ex parejas o familiares; pero la cifra que aportan los estudios de la ONU a escala planetaria es del 47%. Es decir, casi la mitad de las mujeres que murieron con violencia, fueron asesinadas por quienes supuestamente debían amarlas y cuidarlas.
México
Las pocas estadísticas existentes contabilizan en torno a 2.000 feminicidios al año en el país. El Observatorio Ciudadano Nacional sobre Feminicidio de México documentó 3.892 casos de mujeres asesinadas entre 2012 y 2013; de ellos, sólo 613 fueron investigados como feminicidios, puesto que en México el feminicidio no está tipificado en la esfera nacional y, en los diferentes estados, a menudo se define con tipos penales muy difíciles de acreditar. Por ejemplo, en el estado de México (no confundir con la República mexicana) se tipificó el feminicidio en 2012, con penas que llegan a la prisión vitalicia. Se considera un crimen como violencia de género cuando esté asociado a la subordinación, discriminación o explotación; cuando la víctima tuviese una relación sentimental o de confianza con el victimario; o cuando el agresor hubiese ejecutado conductas sexuales crueles o degradantes.
En la práctica, no es tan fácil delimitar qué es “cruel” o “degradante”, más si, como denuncian los colectivos feministas, la mayoría de los jueces pertenecen a una cultura patriarcal. En el caso de México, al contrario de otros países, existen más casos de feminicidios perpetrados por hombres que no conocían a sus víctimas, pero no por ello deja de tratarse de feminicidios, esto es, se escoge a la víctima por su sexo. Lo ilustra el caso tristemente célebre de Ciudad Juárez: más de 700 mujeres han muerto en los últimos veinte años por la violencia machista. Se trata, la mayoría de las veces, de jóvenes entre 15 y 25 años que, antes de ser asesinadas, son torturadas y violadas.
Uruguay
En lo que va de año se han contabilizado 20 feminicidios, en un país de 3,2 millones de habitantes: en términos relativos, cuatro veces más que en Chile, como apunta Mariela Mazzotti, directora del Instituto Nacional de Mujeres (Inmujeres). El país registra una media de 68 denuncias diarias por violencia doméstica, según datos del Ministerio del Interior, Los colectivos feministas reclaman, entre otras cosas, que la legislación reconozca la figura del feminicidio, y que se deje de tipificar la violencia sexual como un “atentado violento al pudor”. La desprotección jurídica de las mujeres podría acabar si se aprueba el proyecto de ley que está preparando el Gobierno uruguayo, que tipificaría el delito del feminicidio.
En Uruguay como en el resto de los países latinoamericanos, uno de los principales reclamos al Estado es la elaboración de estadísticas de violencia machista. La falta de cifras oficiales dejan en el aire una pregunta: ¿han aumentado los feminicidios o lo que se ha incrementado es su visibilidad?

19 agosto 2015
http://www.esglobal.org/feminicidio-en-america-latina/

  

La cara oculta de la prostitución 

La cara oculta de la prostituciónANTONIO CUEVAS 01.08.2015 | 02:22

La cara oculta de la prostitución

La cara oculta de la prostitución

Francisco, que no deja de sorprender desde que vive en el Vaticano, convocó a alcaldes y alcaldesas de ciudades de distintos países para efectuar una reflexión sobre el cambio climático y sobre la prostitución entre otros temas. La Santa Sede no estará muy informada sobre el cambio climático, pero sobre prostitución sabe casi todo. Pederastia, prostitución masculina… Se está investigando sobre su implicación en estos casos y hay indicios de que las conclusiones pueden ser muy dolorosas. Eso sí, este Papa toma mate y amargo, no tiene preferencia por el té… 

Un poco de historia. San Agustín, entre otros padres de la Iglesia, no dudó en escribir que para proteger a las vírgenes y a las mujeres casadas habría que permitir «las cloacas» de mujeres perdidas… Los mismos religiosos administraban prostíbulos y de paso que protegían a las decentes se enriquecían, permitiéndoles donar extraordinarias joyas a la Virgen. El mismo Vaticano fue construido con los impuestos cobrados a las prostitutas que «aliviaban» a los peregrinos en la Ciudad Santa: no se consideraba pecado.

El Papa dice que la prostitución es una «fuente de trabajo para poder sobrevivir hoy en día». Para no pocas mujeres en el mundo es el único recurso con que cuentan para que sus hijos no mueran de hambre. Una prostitución de subsistencia que nada tiene que ver con las mafias que secuestran, violan, esclavizan a mujeres, inclusive a menores de edad, para enriquecerse con este vil comercio. La alcaldesa madrileña Manuela Carmena preguntó en este evento «por qué uno se va de putas», interesante reflexión. Si el Partido Popular, con el apoyo de la jerarquía católica, no hubiera eliminado Educación para la Ciudadanía de Zapatero, hoy algo se sabría al respecto.
Este evento provoca que se diga que la prostitución es el oficio más viejo del mundo. En realidad el oficio más antiguo es el ejercido por la mujer en la sociedad patriarcal, ocupándose de los menores, del fuego, de las hierbas medicinales; cuando los hombres volvían de cazar conviene recortar que ellos comían primero y los trozos más apetecibles. Y en aquella época se raptaba a las mujeres de los clanes vecinos.

Francisco tendría que haber invitado también a prostitutas, no sólo a los representantes de las ciudades. Hubiera sido importante saber su opinión: ellas son las víctimas, víctimas invisibles, sin voz, clandestinas.

Ya que se quiere reflexionar… Un informe publicado por las Naciones Unidas sobre el VIH y la ley, recomienda que las naciones de todo el mundo se deshagan de las leyes represivas en contra de la prostitución, o lo que denominan «trabajo sexual consensual». Este informe fue firmado por 15 exjefes de Estado, juristas y activistas contra el VIH/sida y fue presentado al secretario general de la organización Ban Ki-Moon. La experiencia indica que la represión ha fracasado. Desde 1904 hay acuerdos internacionales sobre este tema, todos ineficaces.

“La laicidad base de los valores masónicos, los Derechos del Hombre y libertad absoluta de conciencia en la cultura Mediterránea”.

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QQ:.,  Señoras y Señores,

Las definición clásica de la laicidad es aquella que defiende la independencia de la sociedad y más particularmente del Estado, en lo que concierne a toda organización o confesión religiosa.

La laicidad es una de las mejores herramientas que garantiza el respeto a las diferencias, la defensa de la libertad de conciencia y la independencia del Ser Humano de todo dogma, organización o religión.

Solamente la existencia de un Estado y de un espacio publico laico, aseguran la coexistencia harmoniosa en un país, así como la paz y el respeto entre las diferentes corrientes ideológicas. Igualmente permite la presencia enriquecedora de la diversidad cultural en una sociedad. Hoy hablamos de la laicidad, como del respeto a la diversidad, que basada sobre la tolerancia y la libertad de pensamiento, es la defensora del respeto ideológico y de la dignidad humana.

Es adogmática y con un profundo respeto  para cada concepto individual de la espiritualidad, porque la espiritualidad es inherente al Ser Humano, pero el concepto laico cree que ninguna ideología o religión deben invadir el espacio público.

La laicidad es la garante de la igualdad de oportunidades para que todo el mundo pueda expresar sus preferencias a partir de su propio punto de vista, respetando la mirada del otro, asegurando de este modo la libertad compartida por todos, en un contexto plural donde no hay imposiciones o favoritismos a una u otra corriente. Por lo tanto, la laicidad es el principio fundamental de la democracia, la libertad de conciencia y la inclusión social. Es esencialmente un marco de respeto y de tolerancia, de libertad de cada persona a pensar por sí misma. Para todo ello, es necesario un fuerte compromiso de la comunidad. La verdadera libertad, para que no sea pura teoría, necesita un gran sentido de la responsabilidad.

El caso de España es un ejemplo claro de la influencia de la religión católica en los temas del Estado. Tiene una situación privilegiada sobre las otras religiones, a las que trata de manera coercitiva y se mete en los derechos de las personas y de las ideologías. Decisiones como la controvertida ley de Interrupción del embarazo (ley Gallardón), o la delegación enviada al Vaticano, con el Papa,  presidida por el Responsable del Consejo General del Poder Judicial, son una clara influencia del peso de la religión católica más fundamentalista en el Gobierno español.  Estos son una triste muestra entre otras de lo que está pasando en mi País. Son signos de uso y abuso del poder de la Iglesia en la organización y en el funcionamiento de los poderes públicos, que buscan adoctrinarnos y que muestran claramente que nos encontramos en una fase de regresión y retroceso de las libertades: Vemos situaciones similares en otros países del Mediterráneo, o peor aún, la utilización de la religión en los conflictos bélicos, que desgraciadamente tenemos o hemos tenido en nuestra región. Pero también se puede ver como en toda Europa las libertades están en retroceso.

Las confesiones religiosas son reticentes a perder su influencia y poder, quieren imponer sus normas morales a la sociedad. Nosotros conocemos muy bien lo que pasa cuando el poder político y religioso se mezclan.

El problema se agrava cuando ciertos dirigentes políticos ponen sus convicciones personales por encima de la voluntad del pueblo y de la autonomía de la legislatura.

Otra cosa es el papel de las religiones en la forma de colocar en el mundo los hombres y mujeres, donde las diferencias entre los sexos están siempre a favor de los hombres. El sistema religiosos sigue manteniendo la estructura social del patriarcado. Y nosotras hemos visto que en el proceso de conquista de nuestros derechos, las mujeres se han encontrado con obstáculos de todo tipo: sociales, políticos, culturales, económicos y sobre todo con la fuerte presión de las religiones relegándonos a un papel de subordinación.

¿Y que es lo que vemos en este momento? Nuevamente que las religiones han intensificado sus esfuerzos para limitar los derechos obtenidos en las sociedades libres, democráticas y laicas.

Por consiguiente, la laicidad como garantía de las libertades, es esencial.

Un Estado laico, una sociedad en la cual la separación del Estado y de la Iglesia es verdadero y eficaz, es el único medio de emancipación de todos los Seres Humanos, el único sistema que garantiza la paz civil y la fraternidad entre todos los ciudadanos, independientemente de sus creencias o sus orígenes. La laicidad es un signo de madurez de una sociedad.

¿Cómo podemos conseguirlo?: por un lado con leyes claras en un sistema democrático y más importante todavía…por medio de una educación pública de calidad, para educar en la igualdad y el respeto al pluralismo cultural y social, dando igualdad de oportunidades para que cada una/o pueda desarrollar plenamente su potencial.

La Masonería puede y debe contribuir, esgrimiendo con fuerza la noción de libertad, aquella que, cuando elimina la oscuridad, busca la fraternidad y la justicia, el pluralismo regenerador donde su funda una verdadera democracia.

¿El integrismo empieza cuando estalla la bomba o cuando se paraliza la razón?

El fundamentalismo designa un fenómeno moderno (una forma de rechazo a las consecuencias secularizadoras de la modernidad, pero surgido desde la modernidad tecnológica), mientras que el integrismo promueve una respuesta tradicionalista. En ambas palabras y en lo intrínseco de las mismas, tanto el integrismo como el fundamentalismo atentan contra la tolerancia. De ese modo entenderemos que cualquier persona fundamentalista o integrista, son personas intolerantes.

El integrismo en si por querer defender su postura pura y ortodoxa en lo que considera la propia tradición, religión, política o cualquier otro ámbito, se convierte en corriente discriminatoria y por tanto intolerante incompatibles con los principios de libertad, tolerancia, igualdad y fraternidad a los que anula y  castra como bien común, ya que la defensa de lo personal se posiciona sobre la defensa de lo plural. Aunque muchos particulares se unan para formar un movimiento plural, no deja de ser discriminatorio e intolerante.

No se puede ser un ciudadano librepensador si se exige conformidad a una Biblia, credo o Mesías. Para la mujer o el hombre librepensadores, la manifestación divina y la fe no son válidas y la ortodoxia no es garantía de verdad, por tanto estarán en contra de cualquier manifestación integrista, o fundamentalista sea de la índole que sea, incluso dentro de la propia orden masónica.

El dogma es el que paraliza la mente, la razón. Pensar, reflexionar desde una idea, desmembrándola en sus proposiciones lógicas es un razonamiento. La razón es una herramienta del pensamiento crítico que limita la verdad de una afirmación de acuerdo a las pruebas estrictas del método científico. Para que una afirmación pueda considerarse como cierta debe ser comprobable.

Los ciudadanos librepensadores siempre han sido humanistas, y basan la moralidad en las necesidades humanas, no en “absolutos cósmicos” imaginarios. Esto incluye respeto a nuestro planeta incluyendo a los otros animales, y los principios feministas de la igualdad.

Por tanto el integrismo está desterrado de la mente de una persona librepensadora, del mismo modo que lo está el dogmatismo, y como masonas y masones para luchar contra este candado de la mente tenemos las herramientas de la razón, la fraternidad, y la libertad de pensamiento que son las que nos tienen que acompañar siempre. No es solamente que no se gane nada creyendo algo que no es cierto, sino que también se tiene todo que perder cuando se sacrifica la herramienta indispensable de la razón en el altar de la superstición.

La religión ha servido y se sigue utilizando como justificación histórica de guerras, esclavitud, sexismo, racismo, fobia a los homosexuales, mutilaciones, intolerancia y opresión a las minorías. Y el totalitarismo de los absolutos religiosos ahoga el progreso y la mente libre. Además los librepensadores apoyan la separación de estado e iglesia, por tanto lideran la Laicidad.

En el siglo que nos ha tocado vivir el integrismo nos acosa por muchos canales más o menos subliminales. Todos nos dicen que, como y cuando debemos pensar y que cosas hacer. Mientras la sociedad es una réplica de todos estos dogmas, mientras lo importante es poseer las cosas  antes de reflexionar cuales necesitamos, o cuales son manipulaciones, estaremos actuando como integristas en la sociedad actual.

El integrista tiene la certeza interior de una perfecta ortodoxia que se refuerza fácilmente con una certeza del estado de gracia y la predestinación en el que cree encontrarse. Para el integrista nada es dudoso, todo es fácil y claro. Está en el buen y único camino. Y tiene la verdad en el sentido posesivo de tener. El integrista  exhibe una actitud desdeñosa contra quienes ven la realidad más compleja. “Esos intelectuales…”, “qué ganas de calentarse la cabeza”. Es manifiesta su incapacidad para el diálogo. No dialoga, monologa cuando no reza. No reconoce errores ni faltas y siempre tienen razón. “Santa palabra”, dicen muchos. Y punto. No buscan persuadir, sino intimidar. Los guerreros de Cristo o Alá y hasta del Capital son soldados heroicos y dispuestos a todo. Minusvalorando la capacidad humana de responsabilidad y libertad, desean salvar a los demás de sí mismos y no escatiman en artillería pesada o carne humana para conseguir sus objetivos.

Ya lo decía Sardá i Salvany antes que Bin Laden, allá por el 1800: “El liberalismo es pecado”. Y así hasta la fecha.

Desconocemos la violencia y agresividad subterránea y no manifiesta del integrismo hasta que la bomba no estalla y las esquirlas se incrustan en las conciencias.

Los dogmas puede que hayan cambiado, puede que ahora el dogma se centre en otras cuestiones que no son religiosas, si no consumistas, económicas, de parecer o tener más que de ser. Y esto también es una bomba que puede estallar en nuestras manos, como así parece que ha ocurrido en esta última crisis mundial económica. Se nos congeló la razón. Algunos prefieren cambiar la razón por la guía espiritual  que ha llegar desde el exterior como un ángel salvador de nosotros mismos.

El integrismo empieza cuando congela el pensamiento y por esa razón, se encuentran miles de excusas para hacer explotar una bomba, siempre en nombre de algo, de alguien o de lo que una cree que es lo único.,

La masonería dispone de un método para poner en tela de juicio cualquier dogma que se nos presente. Es una escuela de formación del ciudadano y además promulga la razón y la laicidad. Es mediante su método por el que una persona puede convertirse en librepensadora. Es su exteriorización la que puede enviar una luz en el fondo oscuro del pozo del fanatismo y el dogmatismo integral.

Pero todo esto no es nada nuevo sino la historia que se repite y parecemos estar de nuevo condenados a repetirla.

Después de la segunda guerra mundial surgió una nueva idea de crimen. El crimen contra la humanidad, contra los derechos humanos, o contra la esencia misma de la humanidad.

La expresión «banalidad del mal» fue acuñada por una filósofa judía alemana, Hanna Arendt, para expresar que algunos individuos actúan dentro de las reglas del sistema al que pertenecen sin reflexionar sobre sus actos. No se preocupan por las consecuencias de sus actos, sólo por el cumplimiento de las órdenes. La tortura, la ejecución de seres humanos o la práctica de actos «malvados» no son considerados a partir de sus efectos o de su resultado final, con tal que las órdenes para ejecutarlos provengan de estamentos superiores. No se han encontrado traumas o cualquier desvío de la personalidad que justificaran los actos de los verdugos del holocausto judío. En resumen: eran «personas normales», a pesar de los actos que cometieron. Nos demuestra  que un hombre ordinario, “normal”· sin  odio  y sin ideología  está más próximo a la sumisión  delante de cualquier autoridad y si esta se lo ordena puede cometer daños irreparables.

Hanna Arendt le reprocha a Eichmann de no haber pensado, de tener paralizado el pensamiento, no disculpa a Eichman de las monstruosidades imperdonables cometidas, pero él afirmaba que creía cumplir con su deber, que aceptó las consignas sin pensar. También al pueblo alemán se le reprochó su complicidad con el holocausto por haber sido condescendiente, por haber diluido la responsabilidad individual en la colectiva.  Este fenómeno personificado en Eichman y que ella denomina la banalidad del mal es un nuevo concepto que cuestiona  esencialmente la naturaleza humana, donde deja patente lo inhumano que arrastramos cada uno de nosotros.

Las masonas sabemos de la complejidad de la condición humana y también de la responsabilidad social y personal, debemos saber acerca de esto. No nos es indiferente el contexto histórico y social en que se producen fenómenos como el integrismo. Es importante estar alerta y colaborar mediante la participación en la sociedad y en los foros  necesarios para contribuir de alguna manera a que esto no ocurra.

Dicho esto, se puede pensar que el integrismo empieza en el instante mismo que se decide tirar la bomba, en el instante mismo que se decide limitar los derechos de las personas a ser lo que quieran ser, pensar lo que quieran, expresarse como quieran, vestirse como les dé la gana y todo esto siempre y cuando esté adornado bajo el manto del bien común.

Aunque pese a quien pese el ser humano crece y aprende, El integrismo va más allá de las bombas de los fundamentalistas islámicos, vive en las calles, en la ropa, en la tele y nos recuerda que si no somos de una cierta forma viviremos como marginados. No hay una forma correcta o incorrecta de ser, no hay un nosotros y un ellos, lo que debe existir es la tolerancia y el vive y deja vivir.

El claro ejemplo de que esto es posible, queda latente en la naturaleza, ella se regula sola, todo funciona en perfecta armonía sin que haya necesidad de controlar hasta el más mínimo aspecto de las cosas por miedo a lo que pueda pasar. Podemos vivir en armonía, sólo hemos de entender que para ello hemos de aprender a respetarnos unos a otros y a dejarnos espacio para ser quien queremos ser.

Pero, ¿La ignorancia es la tierra de cultivo de las sociedades sometidas a los autoritarismos? Nosotros que tanto valoramos el saber, el conocimiento y la razón sabemos que la ignorancia  no es tanto fruto de la incultura, hay muchas personas  cultas con carreras y masters, tan integristas en su razón como el que es presa de la ignorancia, unos por defecto y otros por exceso se aferran a su verdad, a su realidad, cada una basada en cosas distintas, puede ser Dios en unos casos o la razón científica, económica etc.…en otros, no hay nada peor que un alumno que no quiere aprender y un maestro que ya lo sabe todo.

Y una vez que se congela el pensamiento, sea cual sea ese punto, el de la ignorancia total o el de la maestría absoluta, el integrismo campa a sus anchas. Cada parte defiende su razón sin admitir argumento alguno que sea distinto del propio, se defiende lo que se sabe verdad, unos son más manipulables por su ignorancia pero a su vez son manipulados por gentes inteligentes presas de sus limites mentales y morales, por la seguridad de que la suya es la verdad, pues la avala el saber absoluto. La desvalorización por parte de los individuos, el temor a las represalias, la inhibición de la acción, la pasividad social y la paralización de la mente contribuyen al integrismo.

Pero ¿cómo se enfrenta una ideología frente a un rifle? O cómo se enfrenta a razón a la fuerza y la violencia? Son dos niveles de discurso. El primero puede mover a las masas, modificar mentes y alentar esperanzas, pero estas son aplastadas por el contundente peso de las armas.

La historia tiene sus momentos claves, o momentos de maduración o sorpresa, en donde pueden surgir un cambio en la mente de todos y crear una nueva forma de acción. Excepcionalmente hemos sido sorprendidos por los acontecimientos surgidos en el mundo árabe, países de descendencia política opresora  que no han conocido mas que el colonialismo y las dictaduras tuteladas por la antigua unión soviética, están luchando encarecidamente por resurgir a una democracia, para conseguir lo que el pueblo no ha tenido nunca, el derecho a decidir.¿ Pero estas revoluciones son realmente liberadoras? Aceptamos la visión de que el pueblo sin tener nada que perder, despojado de familia, trabajo y ninguna riqueza y su libertad se auto inmola y esto es un acto liberador? Son la antesala de una democracia aunque sea imperfecta? O son más bien un preludio de formas de gobierno más integristas y fundamentalistas? Irán también tuvo su revolución. Que trajo un estado teocrático, la máxima expresión del integrismo religioso.  En Túnez ya se ha levantado la prohibición de uso del velo islámico en centros públicos  y todos los viernes los habitantes de Túnez, Egipto, Libia salen a rezar juntos a las calles. Quien dijo que la liberación de estos países pasaría por la separación de la religión y el Estado?  No olvidemos que  el triunfo ha sido porque el poder militar ha estado al lado del pueblo, otra vez el poder de las armas.

Es particularmente injusta e intolerable la situación de las mujeres. Afganistán fue invadido esgrimiendo entre otras razones la terrible situación de las mujeres. ¿Quién se acuerda de ellas ahora? No es extraño que las mujeres estemos hartas de que se nos utilice como objeto sexual, botín de guerra o razón para empezar una.

Todos los integristas, sean musulmanes, judíos o cristianos,  tienen algo en común: están unidos en la tentativa de crear la división, la lucha, el racismo y el sexismo. De “congelar los espíritus” más que los pensamientos creando un enemigo imaginario.

Contra el pensamiento congelado hay que actuar con AUDACIA. Romper esta parálisis “cerebral”, o acabar con el “pensamiento congelado” que es lo mismo, exige desmantelar estas inercias del pensamiento, no sólo con otras ideas que las refuten, sino con una mirada y una actitud diferentes. Esta última idea es bastante cercana a lo que significa la masonería para nosotras. Educación y aprendizaje. Este esfuerzo, no puede ser individual aunque no debemos olvidar el compromiso personal, sino producto de colectividades. No puede ser solamente discursivo como estas líneas. Requiere la interacción entre narrativas y acciones ejemplares. Requiere audacia y más audacia.

El integrismo es en sí mismo una bomba. Una bomba genera integrismo, como el integrismo genera un pensamiento congelado y así hasta el infinito. Es una estructura circularmente “triangular”.

Pero qué hacer en un mundo de diseño en el que encontramos obstáculos por doquier que nos impiden un juicio crítico? Nos ofrecen información “chatarra” que degustamos como el mejor manjar para nuestro cerebro. Incapaces de discernir nuestro “alimento” acabamos también por hacer una equivalencia entre complejidad y excelencia. Cuanto más complejo sea algo, aunque no lo entienda debe ser muy bueno. No nos olvidemos de que en la sencillez está muchas veces la esencia de las cosas.

Los masones no sólo somos un tanto escépticos gracias a Sócrates sino también por aquello de que la historia la escriben los vencedores, además tratamos de experimentar la extensión de  esa máxima a todos los aspectos de nuestra vida. Dudar, cuestionar todo para contribuir a una sociedad más crítica y más activa. Y puestos a dudar preguntarnos, en algunos ámbitos, ¿no es  la ciencia una nueva religión?  No deberíamos tomar conciencia de las limitaciones de los científicos y sus métodos? Esto incluye entender cuales son las limitaciones del pensamiento y la percepción humana, pero también prejuicios, creencias, actitudes e incluso cuestiones económicas, sociales y de género que están incidiendo. La ciencia también tiene ideología dicen algunos. Utilicemos la ciencia para despertar conciencia dicen otros.

Vayamos más lejos. ¿Acaso teoría y científica son sinónimos de Verdad?. También deberíamos tomar con mucha cautela la palabra “demostrar”. La física no es la Realidad y la biología no es la Vida ni la psicología es la Mente. El resultado de todo esto es más preguntas y nunca encontraremos un refugio seguro en este resultado, por suerte para nuestra salud mental.( Por tanto, lo que se dice “a cubierto”, solo en nuestros talleres) ¿El método científico e intelectual  es la única vía válida para el desarrollo humano?

Intuir, soñar, gozar, escuchar, observar, meditar y reflexionar, amar, observar son verbos que descubren procesos complementarios al pensamiento lineal. También sabemos que las relaciones son dialécticas de manera intrínseca. No son ni lineales ni dogmáticas…Las mujeres particularmente sabemos mucho de eso, de ahí la peculiaridad de nuestra filiación masónica.

Lo más importante es la  LIBERTAD, ya sea ideológica, cultural, social etc. La ausencia de discriminación culmina nuestras aspiraciones de IGUALDAD entre todos los seres humanos y el enriquecimiento mutuo de nuestras diferentes peculiaridades. Para así poder convivir unidos sabiendo que  la  evolución personal y social viene de la mano de nuestra capacidad para la FRATERNIDAD